Multas y comportamiento: “A Fine is a Price” – Gneezy y Rustichini

Gneezy, U. y Rustichini, A. (2000), “A fine is a price”, Journal of Legal Studies, vol. 21, pp. 1-16.

 

 

Gneezy y Rustichini se preguntan si las multas son en realidad frenos a cierto tipo de
prácticas. Existe una amplia literatura en estudios jurídicos y psicológicos que abordan esta temática. Diversos autores enfatizan la importancia de imponer “castigos” parareducir en número de prácticas de cualquier índole. Gneezy y Rustichini ponen aprueba dichos argumentos a través de un experimento controlado en Israel. Los autores descubren un efecto contrario al esperado: Al imponer una multa a los padres que llegan tarde a recoger a sus hijos en una guardería, el número de incidentes aumenta en lugar de reducirse. Asimismo, una vez que es retirada dicha multa, el patrón sigue constante a niveles alto y no vuelve a su estado normal. Más adelante, los autores esbozan un modelo de teoría de juegos que logra sustentar sus descubrimientos. De acuerdo a su razonamiento, los padres y la dueña de la guardería están en un juego que depende del tipo de dueña: ésta puede ser severa y expulsar a los niños de la guardería si llegan tarde, o moderada e imponer una multa ligera a los padres impuntuales. Al revelar su condición poniendo la multa, los padres están seguros de que están frente a una dueña moderada y continúan la práctica aún cuando la multa ha sido retirada.

El experimento se realizó en múltiples guarderías en el centro de Haifa, Israel. Durante cuatro semanas, todas las guarderías se mantuvieron como estaban (sin multas) y solamente se registraron los datos. En la semana número 5, de manera aleatoria se asignaron las multas de 10 NIS (40 pesos MXN) a los padres que llegasen 10 minutos tarde. En dichas guarderías, el número de padres que llegó tarde aumentó en lugar de declinar. Una vez que se quitaron las multas, los patrones de comportamiento se mantuvieron constantes tanto en los que recibieron la multa como en los que no.

Los descubrimientos de estos autores de igual manera están circunscritos en la literatura que busca explicar comportamientos apelando a condiciones no-racionales. En este caso, uno esperaría que el imponer una multa el número de retrasos de redujera ya que implicaría un costo para los padres. Sin embargo, este no fue el caso. Los autores se lo atribuyen a la idea de contratos no bien definidos que hacen pensar a un padre en otros costos, además de la multa, que tengan repercusiones más duras. Al aclarar el contrato, el costo de la multa parece menor en los padres.

No obstante, la explicación sigue siendo bastante racional. Los padres hacen un cálculo costo beneficio. En la primera situación, no conocen la probabilidad de que la dueña sea una dueña “severa” o “moderada” por lo que dicha probabilidad está incluida en sus cálculos. Al revelar la identidad, los padres encuentran que el costo a pagar es algo menor. Un experimento interesante sería incluir una multa que no tenga que ver con costos racionales, como poner a los padres impuntuales en alguna tabla a la vista de todos. ¿De qué manera una multa no-económica influiría en el comportamiento de los padres? De esta manera podríamos ahondar en las consideraciones no-racionales que se consideran al momento de tomar una decisión.

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