Ilusión y control: la democracia

Nicolás Ortiz

“¿Puede extrañar que la prisión se asemeje a las fábricas, a las escuelas, a los cuarteles, a los hospitales, todos los cuales se asemejan a las prisiones?” -Michel Foucault.

Desde tiempos inmemorables, el ser humano ha tenido la necesidad de ejercer control sobre los otros. Las relaciones entre personas son fundamentalmente relaciones de poder y conforme la civilización crece, esas relaciones se vuelven relaciones de poder político al mismo tiempo que se crea una situación de conflicto entre los individuos. Es así como surge la necesidad de formar un Estado de individuos cuya función es controlar el impulso de la persona por controlar a otros individuos. Este gobierno recibe de manera voluntaria el monopolio del poder y por consecuencia el monopolio del control de las relaciones humanas, en un sentido, el Estado hobbesiano está siempre presente en nuestra sociedad y nosotros que formamos esa sociedad somos participes en el Estado.

Por supuesto, para acertar el control el gobernante debe de poder castigar a las otras personas, incluso a los que están junto al gobernante dentro del Estado. A consecuencia de esta necesidad, el individuo ha castigado a otros individuos desde tiempos inmemorables. Claro está que los castigos y las formas en que se dan han ido cambiando ya que el individuo, el Estado y la sociedad se van transformando conforme cambian sus necesidades a través del tiempo. Por ejemplo, en la prehistoria el castigo era que el castigado era expulsado de su tribu y se le dejaba a su suerte en un ambiente tan hostil. En la edad media, el castigo por robo era cortar la mano, y en casos más serios, ejecución en la plaza pública. En los ejércitos del siglo XIX, el castigo que más se efectuaba era el fusilamiento a los ladrones y a los traidores. En nuestro presente, el castigo que se le da a un ladrón es el del encierro en una cárcel solamente después de que se le haya efectuado un juicio en un tribunal civil efectuado por sus conciudadanos. Esto demuestra como el Estado evoluciona la forma en que ejerce su poder punitivo con el propósito de mantener su monopolio del poder y del control. Cierto es que los sistemas que usa el Estado para gobernarse y cumplir su cometido también han cambiado, pero el objetivo es el mismo. La lógica de antes era de hacer el castigo algo violento y público para así infundir el miedo en la población, medidas efectivas pero brutales como la descuartización o el uso de la guillotina son unos de los muchos métodos que se llegaron a emplear. En cambio, ahora no, dentro de las evoluciones naturales del Estado también se ha dado una transformación del carácter del castigo. En la actualidad el castigo es una superestructura casi omnipotente como el Estado y la manera en que ejerce el castigo es en una vigilancia constante y eterna como lo describe Michele Foucault en Vigilar y Castigar.

Antes de adentrarnos a la relación entre el concepto del panóptico de Foucault y el cambio de los valores políticos de Inglehart veamos que nos dice Bentham de su concepto del panóptico. El panóptico como estructura física es una construcción del tipo carcelaria donde los presos son resguardados en celdas individuales que corren a lo largo de una pared y en el centro de ese edificio hay un solo patio que al centro de ese patio se encuentra una gran torre que se eleva hasta quedar a la par con el último piso de las celdas. Esa torre es la pieza fundamental del panóptico ya que en cualquier punto de la torre se puede ver a todos lados de la cárcel, pero esa vista sólo va desde dentro de la torre, de afuera hacia la torre no se puede ver nada. Por lo tanto, el preso no sabe si está siendo observado o no. En otras palabras, el panóptico de Bentham como edificio es como si usted es un visitante del acuario y al entrar se pone a observar las peceras, uno puede ver a todos los peces desde fuera pero el pez no puede verlo a usted. Bentham nos dice que esta forma de vigilancia es la herramienta ideal para controlar a toda la sociedad en su conjunto, así como también de castigarla para reformar sus aberraciones morales para llegar al perfeccionamiento del ser. Esto es una vigilancia del individuo constante en la cual la autoridad puede identificar de manera inmediata quien es el que rompe la norma y así ejercer su poder disciplinario en la forma de un castigo físico. La pregunta que surge con esto es la siguiente, ¿cómo se construye una cárcel de la sociedad?

Para responder lo anterior pasemos ahora con lo que Foucault toma del panóptico. El panoptismo que se nos presenta en Vigilar y Castigar es una especie de biopolítica del poder donde el Estado como autoridad crece a tal grado que no necesita más de los castigos carnales y públicos como se vieron en la edad media, al contrario, lo que ahora quiere es que a través de su omnipotencia el individuo se sienta tan amenazado que él mismo se controle, o como dice la sabiduría popular, aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión. “¿Cómo es que el Estado logra semejante cosa?” Se podrá preguntar usted. Bueno, la respuesta es un tanto enredada pero no es imposible. A medida que el hombre evoluciona y cambia sus valores también tiene que cambiar la forma en que se le gobierna. Es así como con los valores modernos se necesitaba de medidas más fuertes y públicas para ejercer el poder, pero en cuanto comienza la transición de estos valores a unos nuevos valores posmodernos que estaban ligados a la democratización del mundo entonces se necesitaron de medidas que controlaran de manera casi oculta y no físicamente brutales. Bajo el manto de una democratización el Estado justificó su crecimiento para así convertirse en un panóptico. El poder, la vigilancia y el castigo lo ejerce como un ente abstracto que está constantemente observándonos. El gobernante que intenta vigilar de manera eterna se ve en una alusión a Dios y por lo tanto intenta llenar el vacío del valor espiritual que dejo la transición de los valores en forma de un control oculto y absoluto.

En nuestro tiempo, se podría decir que conforme avanza el desarrollo tecnológico también se avanza en los métodos de vigilancia. Por ejemplo, los celulares y las computadoras que usamos de manera diaria llevan un registro casi perfecto de nuestros gustos y comportamientos. No es raro escuchar algún chiste comentario de como al morir nos gustaría que algún amigo de confianza borre el historial de búsqueda de nuestro celular, pero la realidad es que nos sentimos constantemente vigilados por alguien que no podemos ver pero que sabemos que está ahí, atrás de las cámaras de Zoom o de las publicaciones de Facebook y que constantemente está viendo que hacemos y como lo hacemos. De esta manera, y aunque el objetivo de ese ente sea por el momento monetario, nosotros mismos nos sentimos en la obligación de regularnos sin que nadie nos lo diga con tal de evitar un castigo. Este castigo viene en dos presentaciones, la primera es el bloqueo por parte de este ente de utilizar el medio tecnológico para así amenazar una expulsión permanente. El segundo, que va ligado del primero, es que a raíz de ese bloqueo el individuo sea lentamente alienado por su comunidad para eventualmente caer en una enajenación completa, ya que al no poder usar el medio no puede formar parte completa de la sociedad en donde vive. Es así como el nuevo control se ejerce sobre nosotros los individuos, ya no hay necesidad de ver una decapitación en la plaza pública debido a que el medio controlador lo cargamos siempre con nosotros. ¿Es así la democracia una forma de control?

Referencias

Jeremy Bentham. Panopticon versus New South Wales. Bowring

Joukowsky Institute for Archaeology & the Ancient World. Internalized Authority and the Prison of the Mind: Bentham and Foucault’s Panopticon. J Law Workplace. https://www.brown.edu/Departments/Joukowsky_Institute/courses/13things/7121.html.

Michel Foucault. (1976). Vigilar y Castigar. México: Siglo XXI Editores.

The Ethics Centre. (2017, July 18). Ethics explainer: The panopticon. Ethics Explainer: The Panopticon. https://ethics.org.au/ethics-explainer-panopticon-what-is-the-panopticon- effect/.

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